Sin duda para muchos fue un año excelente, para otros, uno de muchos cambios, y quizás existe algún porcentaje el cual puede pensar o sentir que este año, fue un año malo, pero quiero detenerme ahí y rescatar que por muy mal que uno vea las cosas siempre hay algo que lo arregla todo, por más que las cosas puedan verse negras, siempre sale el sol. Algunos pueden pensar que es algo súper cliché, y de seguro muchas veces lo pensé; pero cuando uno las vive la cosa cambia, no voy a dar la lata escribiendo lo qué para mí fue este año, pero sí quiero rescatar todo lo que aprendí viviendo cada una de las emociones que me toco sentir, me caí, me levante y volví a caminar, y aquí estoy ahora de vuelta en los senderos de la felicidad, rodeada de gente maravillosa, agradecida de la vida y de Dios, por lo que tengo y por lo que no también, porque creo que si no lo tengo es por algo, debo seguir aprendiendo, debo seguir creciendo, madurando y por sobre todas las cosas amando y perdonando.
Es increíble como pasa el tiempo, lo rápido que transcurren las cosas, todo se vive mucho más intenso, un día tienes algo y al otro no, y es ahí en donde quiero poner énfasis. En qué debemos aprender a valorar todo lo que tenemos a nuestro alrededor, y con esto me refiero no tan solo a las cosas materiales, si no que también a quienes tenemos cerca, (amigos, familia, parejas, compañeros, etc). Mucho de lo que soy ahora como persona se lo debo en parte a muchas personas que han pasado por mi vida durante estos 23 años, no solo me refiero a las cosas buenas que uno vive, porque considero que el ser humano siempre aprende del dolor, de las cosas fuertes que nos suceden, de los re mesones que la vida te pone en frente, obstáculos que muchas veces no sabemos por donde salir, pero que de pronto algo te ilumina y encuentras la salida correcta. A todas esas personas que han pasado por mi vida que ahora no están, que quizás fueron buenas o malas, les doy las gracias de todas aprendí algo y hoy considero que gracias a esos momentos (buenos o malos) soy la mujer que hoy quiero ser.
un año de transición, así quiero llamarlo, con altos y bajos, en donde todos aprendimos, vivimos cambios y cosas nuevas que hoy las atesoro en mi corazón.
Dios siempre sabe porque hace las cosas, el tiempo es sabio, y pone todas las cosas en su lugar. Hoy me siento feliz, cumpliendo sueños y viviendo la vida a mil, intensa, así como soy yo, no me arrepiento, soy una afortunada de la vida, tengo todo lo que una persona querría. Me fortalece mucho el amor que hoy llego a mi vida, cuando menos lo pensé llego, me sorprendió, y aquí está, haciéndome feliz día a día.
Vivan todos los momentos, no se priven de las cosas que se van interponiendo en su camino. Perdonen a quienes los han dañado, y también aprendan a pedir perdón, errar es de humanos, todos nos equivocamos, muchas veces hacemos daño sin querer y es peor aun no querer remediarlo.
Quise compartir estas palabras con mis más cercanos, muchas veces soy media para adentro y no digo mucho, pero hoy era el día para poder transmitirles algunos pensamientos que tenía guardados.
Gracias por el tiempo de leer, por el cariño de siempre y por ser personas increíbles…
Qué tengan una hermosa navidad, llena de amor, luz y bendiciones. que Dios este siempre en sus corazones y con sus familias, mucha prosperidad y buenas vibras.
